¿Te hablas mal? Te cuento cómo lo gestioné

No quiero dar por supuesto, que has oído lo importante que es que no te hablas mal.

Otra opción es que ya lo sepas, como los fumadores,

que a pesar de conocer lo insano que es fumar

(pueden leerlo en los paquetes de tabaco),

y aun así, no dejan de hacerlo.



PARTE I: LOS ANTECEDENTES.


Las primeras si te preguntas por comprender la necesidad podrían ser:

¿Para qué hablarnos bien? Y ¿Por qué nos hablamos mal?


Unos pequeños antecedentes:

En la infancia te someten a un proceso de "domesticación",

para permitir la convivencia en sociedad.

En dicho proceso los progenitores (principalmente),

las hermanas y hermanos (si tienes),

los profesores (también con bastante importancia),

los familiares o adultos de tu entorno e

incluso personas de edad similar (ya domesticados en algún aspecto),

te intentan "llevar hacia la vida" de la mejor forma que conocen.



Por "llevar hacia la vida" me refiero a:

que tengas salud,

que generes tu independencia

(ojo, que en ocasiones no quieren que esa completa),

que puedas ser aceptado e incluso querido (socialización).

Que, en definitiva, intentes ser “feliz”

(lo que es para estas personas sea este concepto, desde donde ven el mundo).



Generalizando para muchos de los casos:

Salud + Dinero + Amor = Felicidad

Siendo estos conceptos matizados en cada familia.



Partiendo que las personas que te rodean quieren,

lo que a su entender es "lo mejor" para ti.

Hay casos en los que no, pero atienden a disfunciones graves y son menos frecuentes.

Tratan de conducirte,

y en la mayoría de las ocasiones, dirigirte,

hacia su visión de "lo mejor", lo que te conviene.



Recapitulo: Al domesticarte han querido "lo mejor" para ti, y “llevarte a la vida”, desde donde ellos ven el mundo.



PARTE II: EL INICIO DEL DIÁLOGO INTERNO


Alguien que te quiere, en ocasiones,

si te alejas de su construcción particular de "lo mejor" para ti,

va a querer que vuelvas al redil.

Si bien pueden ejercer el uso de la fuerza (esperemos que no),

lo más habitual es que se empiecen por el uso de la palabra.


Aquí, algunos ejemplos, de “ayuditas” verbales para llevarte a "lo mejor":

  • Por descripción y opinión sobre tus acciones:

Esto que haces, no vale, no está bien así.

¿Qué es válido o estar bien para quién lo dice? ¿Podría ser distinto para otra persona?

  • Pero también se usa para dibujar una cualidad de la persona:

Das pena con la flauta, la música no es lo tuyo.

¿No lo es para todas las posibles partes de la música? ¿Podría llegar a tener en el futuro “algo mío”?

  • Pasando por la definición completa del individuo:

¡Eres un negado!

¿En todo? ¿No hay nada en lo que no lo sea?

  • Y llegando al súper-poder:

¡¡¡Me desquicias!!!

¿Yoooo? ¿A caso tengo el mando a distancia de tus emociones?



Y estas cosas las dicen para que sea un revulsivo. Para que espabiles.

Puede ser la manera con la que aprendieron por ellos.

Extraña que te hagan daño, si el deseo es darte "lo mejor" para ti.

Pero el: "quien bien te quiere, te hará llorar" y "la letra con sangre entra",

están entre los aprendizajes colectivos de varias generaciones.



PARTE III: CONSOLIDACIÓN


A la vez la personita empieza a darse forma,

eso que dijeron, se está interiorizando.

De repente, se lleva dentro.

Automático.

Causa-Efecto.

El lenguaje impuesto de fuera, ahora es pensamiento propio.

Y de pronto hay regalos en lenguaje reflexivo, del tipo:

Qué asco de comida me ha salido.

No vales para la informática.

No sabes hacer nada.

Me doy pena a mí mismo.


Ya no es mamá o papá... ahora es propio.



PARTE IV: DESCUBRE LA NECESIDAD


Y se "va a la vida" con este peso.

Con un enfoque en el palo, y no en la zanahoria.

Sin ternura y con "lagunas" sobre quién eres en realidad.

Con dureza y desgaste personal.

Si piensas que algo no va a salir como esperas, y te vas a premiar los oídos de esa forma, ¿a que no apetece hacer muchas cosas?

Favorece el auto-boicoteo.

Drena la energía.



¿Ves la AGRESIÓN que supone?

¿Cómo te has sentido tras una agresión? ¿A qué te ha dejado mal cuerpo?

Cuando sientes un ataque, se genera el estrés y la bioquímica necesaria para huir, combatir o bloquearse. Todo ese cóctel innecesario se te queda dentro.

Te pasa factura en forma de enfermedades psicosomáticas.

Posiblemente que hayas tenido una o conoces a alguien.



PARTE V: LO BUENO DENTRO DE LO MALO


¿Es que no somos tontos y nos hacemos daño sin razón?

Pues no.

Al igual que te achucharon y conseguiste eso o aquello.

Ahora lo haces porque te impulsó, te dio resultados en el pasado.

Puede que aprobaras ese examen o consiguieras pasar ese período de prueba en el trabajo,…

…a base de ponerte a escurrir por dentro.


Pero, por ejemplo: ¿esto te sirve para mejorar la relación tus seres queridos?

Soy lo peor, debería ser más XXX con fulanito, me doy vergüenza.

¿Crees que esto funciona?


En una caja de herramientas no solo existe el martillo.



PARTE VI: MI EXPERIENCIA Y EL USO DE OTROS A FAVOR


Yo mismo tenía un lenguaje interno bastante jodido.

Lo reconozco, no me hablaba con ternura, más bien todo lo contrario.

Gracias a que la vida conspira a mi favor

(es una creencia, puede que no sea cierto, pero a mí me ayuda),

me puso delante un espejo,

en forma de otra persona,

para que viera lo que me hacía a mí mismo.



Cuento mi historia:

Estaba hablando por teléfono, con la que era mi novia en aquél momento.

Ella bajaba la basura (lo siento, no es glamuroso).

Se confundió de puerta buscando la sala donde están los contenedores.

A todas luces, una cosa menor,

no es que se equivocara de órbita a la que lanzar un satélite,

ni que metiera la mascota o en la freidora y llevara las croquetas al veterinario.

Algo que no tendría que generar mucho ruido interno.

Sin embargo dijo en alto: "¡¡¡Mierda!!!".

Y no es la palabra en sí...

...fue el como lo dijo (difícil de describir).

Con culpa, dureza, enfado contra sí misma,...

Que obviamente no viene solo de confundirse un día de puerta.

Es algo incorporado a la vida.

Ese "¡¡¡Mierda!!!", así dicho, por alguien quien quieres, duele.

Pensé: "¡Wow!, ¡Qué fuerte! ¿Cómo se ha hablado así? Que no es para tanto".

E inmediatamente me vino la reflexión:

"Joder Manuel, si tú te dices cosa mil veces peores".

Ahí es cuando te das cuenta de lo devastador que es el hablarse así.

Lo mucho que duele oírlo de alguien (ahí fuera), su auto-agresión verbal.

"¿Qué haces constantemente escupiendo cosas más fuertes?"



Se hizo un gran fuego de una chispa muy pequeña.

En gran medida, los cambios cognitivos necesitan de cambios emocionales y corporales.



No te voy a engañar.

No es que tengas una revelación de estas,

y se borren años y años de lo que te has repetido.

En ocasiones me sale la exigencia y por eso hablo de “gestionar”.

En mi viaje hacia un mejor diálogo interior, he tenido muchos tropiezos.

Pero me he sabido corregir con amor.

Poniendo ternura al equivocarme.

Y se me habrá olvidado 1.000 veces...

...y aun así he insistido en cambiar hacia "lo mejor para mí".

Ya no con un auto-tortazo interno,

con un "lo haces lo mejor que puedes o sabes".

A día de hoy, no soy impecable con mis palabras,

y puede que nunca lo logre...

No conozco a nadie que lo sea (si lo eres, deja un comentario 😉).

Mi lenguaje me refleja una mayor dulzura,

que me ha llevado a disfrutar una vida cada día mejor.

Considero que "merece la alegría" poner foco y dar pasos.

Incluso buscar quien te acompañe y te haga ir más rápido.


>> También mereces hablarte de otra forma y eliminar el auto-sabotaje (auto-bloqueo), que te impide movilizar tu vida, tan pronto como sea posible. <<

COMENTARIOS:

Enviado: 6/6/21 10:27 - Grecia

Gracias Manuel, me gusta mucho esté tema del que hablas en el artículo, con sencillez y profundidad, es muy importante poner atención en el discurso interior, lograr coherencia entre lo que somos por dentro y lo que queremos ser por fuera, tiene mucho que ver con lo que explicas en este artículo, gracias lo compartiré.

Enviado: 6/6/21 11:31 - Manuel Galán

Muchas gracias Grecia!!!

Es un tema mucho más importante de lo que a primera vista se puede contemplar.

Espero que pueda ser útil a las personas a las que se lo compartas.

Quizás quieras compartir este enlace con alguna persona...

https://www.manuelgalan.net/DIVULGACION/te-hablas-mal-te-cuento-como-lo-gestione


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